Dom, 02/17/2019 - 08:54
Las sociedades construyen su cultura vial día a día. Foto: Guillermo Camacho Cabrera.

Las culturas viales

Hablar de una única cultura vial es desconocer las formas como las personas se movilizan en las ciudades y en los territorios rurales. Las culturas viales son tan diversas como lo son las prácticas de movilidad de las comunidades y los colectivos sociales. A menos que exista un punto de comparación no se puede hablar de que unas son mejores que otras. El reto está en conocer cuál es la cultura vial que construye o quiere construir una sociedad. ¿Acaso una que proteja la vida?

Cada pueblo, comunidad, sociedad o grupo social tiene unas maneras características de comportarse como colectivo en las vías. Esas formas colectivas de comportamiento están determinadas por las costumbres, la infraestructura de las vías, el genio de las gentes y, en general, por la tolerancia a actitudes, conocimientos y prácticas que son condenables por algunos y abrazadas por otros.

No hay, ni puede haber, una sola forma válida de comportamiento en las vías, a menos que se tenga un parámetro de comparación entre una forma de hacerlo y otras. Por ejemplo, si el parámetro es el cuidado de la vida, ya puede hablarse de culturas viales ajustadas a este o no.

Mi definición de cultura vial, desde una perspectiva antropológica es la siguiente: “la manera como los seres humanos viven, sienten, piensan y actúan en, desde y para el cotidiano de los espacios de movilización y desplazamiento. Contraria a una concepción determinista, desde la perspectiva antropológica es incorrecto afirmar que una población, comunidad o sociedad ‘carece’ de cultura vial".

Así:

  • Todas las sociedades y comunidades tienen diferentes maneras de vivir, sentir, pensar y actuar en los espacios de movilización.
  • La cultura vial es la expresión de la forma en que las gentes de una sociedad o comunidad se relacionan en las vías.
  • La cultura vial de una sociedad o comunidad no es mala ni buena por sí sola, simplemente existe y es. Lo correcto es hablar de culturas viales, teniendo en cuenta que las sociedades y comunidades son diferentes entre sí.

Por ello es contradictorio escuchar a alguien cuando dice que en una comunidad, población, municipio o ciudad “no hay cultura vial”. Claro que la hay. Lo que sucede es que no es una cultura vial que respete la vida, que la cuide, donde haya un consenso social para acatar las normas de tránsito, los límites de velocidad, a todos los actores viales y prevenir siniestros viales.

La cultura vial la hace y la construye cada día la gente, en compañía de los gobiernos que implementan las políticas públicas (o dejan de hacerlo). Y si es una cultura vial para la vida, con mayor razón se construye entre todos: ciudadanos, gobiernos, diseñadores viales, Policía de Tránsito.

El reto está en saber cuál es la cultura vial que se quiere construir. ¿Una que proteja y que cuide la vida? O una que no lo haga. ¿A cuál le aporta usted?

 

There is 1 Comment

Culturas viales para la vida. Actuar y decidir de manera respetuosa y responsable en los entornos en que nos movemos e intercambiamos con otros actores viales. Un abrazo buena columna

Añadir nuevo comentario