Sáb, 03/21/2020 - 08:15

Las mentiras del alcalde de Popayán

Por: Armando Meléndez-Colweb.

Popayán, pasó de ser una ciudad tranquila, a una ciudad del terror. Cuando se conoció la noticia del positivo de coronavirus Juan Carlos López, el alcalde, a los ciudadanos de la ciudad blanca les entró un nerviosismo que crece momento a momento.

“A mí me saludó de abrazo”, decía una abuelita. “Yo me reuní con él en la alcaldía”, comentaba otro y la cadena se extendía desde el parque Caldas hasta más allá de los termales de Coconuco.

La nueva historia de este mandatario comienza cuando una humilde líder payanesa, Yaneth Idrobo de las comunas de la capital del Cauca fue escogida en votación popular por su comunidad para representarlos en el Quinto Foto Mundial de Líderes de ONU, “Mujeres Ciudades Seguras y Espacios Públicos Seguros”, que se llevaría a cabo entre el 26 y el 28 de febrero del 2020 en el hotel Sofitel Rabat Jardin des Roses, Impasse Souiss, Rabat, Marruecos.

EL TRASTOQUE DE PASAJES

Todo se encontraba dispuesto para el desplazamiento de la humilde mujer, porque en la anterior administración se había acordado que la mujer representara a todas las damas de Popayán al certamen internacional.

Cuando llegó la administración López, en uno de sus primeros “actos de gobierno” procedió a bajar del avión a la dirigente femenina y entonces el mandatario local terminó viajando al encuentro femenino en compañía de su esposa.  La vida cobra con creces las triquiñuelas a los avivatos. La líder hoy debe estar tranquila porque se salvó por el momento de la pandemia del Covid-19.

Juan Carlos López Castrillón es sinónimo de orgullo, prepotencia, arrogancia y sobre todo reconocido por su estilo politiquero llegando a importantes cargos a través de sus socios políticos: Rafael Pardo Rueda, Juan Fernando Cristo, Humberto De La Calle Lombana, Luis Fernando Velasco, Cesar Negret, con pretensiones de camuflarse en el Partido Verde. Ahora cuenta con el respaldo de la senadora del Centro Democrático Paloma Valencia.

Quiso aparentar su "honestidad" indicando que era "transparente" cuando revelaba ser positivo del Covid-19. Una tras otra mentira. Primero lo hizo en la presidencia de la República, donde había protocolos para evitar la transmisión del virus, ahora lo hace con la ciudadanía declarándose víctima cuando es el directo responsable de una tragedia sin precedentes que se puede presentar en Popayán y en el país por la irresponsabilidad de su gobernante. 

SU PASO POR MILLONARIOS

La llegada a la presidencia de Millonarios no fue por méritos deportivos o empresariales, simple y sencillamente fue por “lagarteo” del él y sus amigotes politiqueros ante el entonces presidente Álvaro Uribe para que Ómar Figueroa, director Nacional de Estupefacientes --quien pasó directo del cargo a los patios de La Picota por su delincuencial comportamiento-- le entregará la representación del gobierno en las acciones de Millonarios que habían sido objeto de extinción del dominio a la mafia.

Los resultados empresariales de López en Millonarios de todos conocidos: sencillamente desastrosos. Sobre la gestión de López, el reconocido periodista deportivo Iván Mejía solo atinó a decir en su oportunidad: “Juan Carlos López, es una plaga”.

Cuando llegó al club, en 2002, el pasivo de Millonarios era de 5.554 millones de pesos. En 2005, tras su primer año en el cargo, había subido a 12.000 millones. A su salida, en mayo de 2010, la deuda era de 37.000 millones.

A PASOS MAYORES

En el gobierno de Juan Manuel Santos, de la mano de Rafael Pardo y Juan Fernando Cristo, se “lagarteo” el cargo de gerente de Colombia Mayor, donde su gestión fue cuestionada en especialmente el manejo que se dieron a los recursos para pagar a los ancianos de Colombia, a través de un contrato leonino con algunos paisanos y amigos, vinculados a una entidad bancaria, cuando no se pagaba uno solo peso en el Banco Agrario. Posteriormente logró con intrigas que el presidente Santos lo nombrara como director general del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar y todos los sectores de la sociedad se unieron en las redes sociales para protestar por ese nombramiento, entre ellos, los pronunciamientos de la actual alcaldesa de Bogotá Claudia López, Antonio Navarro y el periodista Iván Mejía. Santos llamó a López para pedirle que no aceptara el cargo para salir del embrollo.

SU IRRESPONSABILIDAD PASA A LA FISCALÍA

Hoy el alcalde de Popayán Juan Carlos López está en boca de todos, no por su soberbia, triquiñuelas políticas o lagarteo. Está en boca de todos por su comportamiento e irresponsabilidad con el país, razón por la cual acaba de ser judicializado por la Fiscalía General de la Nación, por presuntamente haber violado los protocolos para prevenir el coronavirus.

Plenamente está confirmado que el sujeto en mención, para poder participar en la reunión de alcaldes y gobernadores y demostrar en Popayán que tiene “poder” --con las decenas de fotos que publicó en las redes sociales-- mintió para entrar a la Casa de Nariño, donde existían protocolos para prevenir el coronavirus.

La Casa Militar del Palacio de Nariño, mediante comunicado afirmó que el alcalde López, había escrito de su puño y letra con su respectiva firma que no había salido del país en los últimos días y que tampoco presentaba problemas de salud, además de no haber tratado con personas enfermas.

Juan Carlos López Castrillón, atentó contra la dirigencia del país, desde alcaldes, gobernadores, hasta el propio presidente de la República, pasando por periodistas, funcionarios, policías, militares y numerosos “lambones” que lo abrazaron y le dieron la mano. Mientras les hablaba les llevaba miles de gotas de saliva esparcidas en el aire.

El veterano periodista Carlos Ruiz, sobre el tema trinó: “Con todo respeto creo que el alcalde de Popayán Juan Carlos López fue irresponsable. Había estado en el exterior y no se aisló ni pidió prueba. El 10 de marzo vino a Bogotá a un acto público donde saludó de abrazo a mucha gente, del Presidente Duque para abajo, incluyéndome a mí”.

De corazón queremos que Juan Carlos López y las personas que contaminó se recuperen y vuelvan a ser saludables. Pero una vez el alcalde López pueda, debe responder ante las autoridades y sus gobernados por la irresponsabilidad que tiene a Popayán y al país totalmente alarmados y en crisis de nervios.

Los payaneses, en su inmensa mayoría, reconocen haberse equivocado en elegirlo como alcalde.

“Si el Todopoderoso logra que López renuncie o sea juzgado, no volveremos a creer en las mentiras del que se hizo llamar ambientalista defensor de los animales cuando en el pasado se le veía en la plaza de Toros de Bogotá, asistiendo a la tortura de los animales”, dijo un abuelo de 81 años.

Así Popayán de ser ciudad tranquila y sin ningún contagio pasó a ser la ciudad del terror. Sus habitantes no quieren salir de sus casas, temen que el alcalde López, los haya contaminado, cuando atendió a centenares de personas y sus funcionarios hicieron reuniones multitudinarias sin ninguna protección. 

Alcalde de Popayán presentando la Semana Santa en el Museo Nacional de Bogotá.

Fotos: Vive Popayán. 

 

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