Jue, 07/04/2019 - 08:30
Foto: Salud Natural

Los noes que nunca fueron síes

Hace unos días un político de mi país indicó que: “La única relación sexual segura será con una prostituta”. Así están las cosas, deprimente. Muchos han tachado dicha afirmación como machista, sexista, y un gran número de términos que la condenaban y etiquetaban de lo que sí es.

El mundo está cambiando, las mujeres (por fin) están cambiando. Desde el movimiento de #metoo el feminismo ha tomado un nuevo rumbo.

Han dejado de normalizarse ciertos hábitos, micro machismos, y dejando de ser normalizados las mujeres hemos empezado a mostrar cosas de nuestro día a día que eran vetadas.

Los noes que nunca fueron síes, están siendo parte del cambio. Los hábitos sexuales, los límites de las mujeres, de lo que está bien y no está bien por fin se están definiendo en pos de una libertad sexual real y en contra del abuso histórico. El cine ha cambiado, las series han cambiado. Por fin la mujer reivindica su sexualidad libre de ser ocupada por el deseo del hombre. Por fin los noes que nunca fueron síes son reconocidos.

La fuerza bruta, el acoso, el emborrachar para seducir y muchas malas artimañas clásicas ya no están bien vistas. Actualmente podemos verlas como lo que son, malos usos para forzar síes que no quieren darse.

La mujer no es un objeto sexual, es un ser humano que debe respetarse y tiene que tener derecho con quien desea o no tener su vida sexual. Tiene derecho a decidir sin ningún tipo de presión hasta done quiere llegar con alguien y hasta donde no. La frustración debe empezar a aceptarse sin la violencia de siempre. Hombres, debéis entender que “No” nunca es un capricho, sino una necesidad, un sentimiento que simplemente es.

Las voluntades tienen que respetarse, el miedo debe desaparecer.

Pero leyendo a políticos como este, vemos un pensar que se deja ver en foros y comentarios a artículos de corte feministas.

El hasta ahora núcleo de la sociedad, “el hombre adulto, heterosexual, y trabajador”, se siente desprotegido… se siente señalado, criminalizado, sacado de la sociedad, desplazado. Es evidente que ese grupo social que nunca ha necesitado protección porque era el azote de la sociedad se siente atacado por las nuevas orientaciones sociales, por el nuevo pensamiento. Se siente amenazado y actúa como un escorpión al que no se le deberían buscar las cosquillas.

Pero, ¿por qué se siente amenazado?

Si vives la sexualidad respetando a tu pareja sexual (ya sea de un momento o fija), si no te recreas en los machismos (más o menos micros), si simplemente te mueves en sociedad como alguien que ve a los demás implemente otras personas ¿por qué te sientes amenazado?

Esa es sin duda una de las cuestiones, ¿por qué nos da miedo no tener control, la igualdad, que los demás puedan decidir y pensar sobre nosotros y que nos sea una dictadura?

En los foros y comentarios, constamente leemos a hombres jóvenes con miedo al matrimonio, a los hijos, y a un montón de cosas más, por miedo a las falsas denuncias por parte de las mujeres, por miedo a lo que según ellos se están convirtiendo.

¿Miedo quizás a que sea visible que ellos no se portan como realmente creen que son? ¿Miedo real a los abusos de las leyes?

Siempre se abusa de las leyes, siempre hay personas que lo hacen pero eso no es una normativa general.

Entonces, hombres del mundo ¿Por qué tenéis tanto miedo a que por fin los noes sean simplemente eso noes?

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