Lun, 01/28/2019 - 09:44

Ninguna tregua al terrorismo

El ELN perdió una gran oportunidad para acogerse al proceso de paz y lograr un pacto de sometimiento a la justicia con garantías para la reincorporación a la vida civil. Los integrantes de esa organización podían obtener beneficios con la dejación de las armas a pesar de todos los crímenes, violaciones a los derechos humanos y el derecho internacional humanitario cometidos desde su conformación, en la década de los sesenta.

Las intenciones de la sociedad civil y la comunidad internacional, que han intercedido para que se acabe el conflicto, y del Gobierno Nacional, que esperó a que el ELN demostrara su voluntad de avanzar en un proceso de negociación, fueron arrasadas con el acto criminal perpetrado en la “Escuela de Cadetes de Policía General Santander”. Con ese hecho quedó en evidencia la intención de la guerrilla de engañar a la ciudadanía con supuestos acuerdos en Cuba, mientras buscan un fortalecimiento militar.

No hay voluntad de paz cuando persisten en el secuestro, cuando no cesan en los ataques violentos, en su mayoría a la infraestructura petrolera, con consecuencias graves para las finanzas del país y el ecosistema, acabando con recursos naturales que nunca se recuperan. No es posible izar la bandera blanca y al tiempo alimentar una maquinaria de guerra, sin la mínima muestra de querer abandonar las armas.

Lo que hizo el ELN en la Escuela de Cadetes, asesinando a 21 jóvenes con sueños de servir a la patria, no tiene ninguna justificación. Esos hombres y mujeres sacrificados no eran combatientes, eran estudiantes de una institución de la Fuerza Pública. Como quedó demostrado no se puede negociar con el terrorismo, por eso hay que combatir, sin tregua, a quienes siembran el temor en la sociedad con actuaciones cobardes y tramperas como estos atentados con carros bomba.

El Estado, con el apoyo de toda la sociedad, tiene que luchar contra organizaciones como el ELN que extorsiona al pueblo hablando de paz y al tiempo planea y ejecuta actos bélicos contra los colombianos.

El país no puede arrodillarse frente al crimen. Tenemos que unirnos para rechazar de manera contundente al terrorismo y ayudar a la Fuerza Pública a que acabe con ese cáncer de violencia. Necesitamos la colaboración de la comunidad internacional que nos ha extendido la mano para buscar salidas concertadas al conflicto, pero ante la barbarie de la guerrilla que solo quiere difundir temor y lucrarse con delitos como el secuestro y el narcotráfico, la única alternativa es combatirlos con mano dura.

Las autoridades de territorios extranjeros, donde los cabecillas del ELN se han refugiado, no pueden ser condescendientes con el terrorismo. Por eso deben dar cumplimiento a las circulares rojas y realizar las capturas correspondientes para que sean entregados a la justicia. Lo más valioso de la humanidad es la vida, si ella no se respeta se infringen los acuerdos, máxime si éstos no se pactaron con el actual gobierno. Los convenios contemplados en el pasado fueron vulnerados por la guerrilla al cometer un acto cobarde como el atentado a la “Escuela General Santander”, que de ninguna manera se considera un episodio de guerra.

 

@WilsonRuizO

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