Mié, 02/09/2022 - 07:30

Todo lo posible

En nuestras cabezas resuenan los titulares de las noticias sobre la cautela desde hace demasiadas semanas, la variante “Omicrón”, las mascarillas, las vacunas, los infectados… Como si lo que casi empezó hace dos años, no fuera a terminar nunca del todo.

Hemos hecho todo lo posible, si bien es cierto que la mayor parte de los muertos o enfermos graves por Covid-19 son negacionistas que no se han vacunado o personas que aún no han tenido acceso a la vacuna, también hay que leer los números y darse cuenta de que aún ninguna vacuna es válida al 100 por cien.

Lo que nos lleva a un número ínfimo de muertos que no logren desarrollar anticuerpos de forma efectiva y puedan sucumbir a la enfermedad. Si bien ese número es irrisorio es el precio que hay que pagar hasta que en poco tiempo aparezca una vacuna más definitiva que realmente sea una “aniquilador”.

Entonces, ¿Cuándo va a volver la ansiada normalidad? Ese dato ronda por las cabezas de las personas, mientras los medios lanzan mensajes contradictorios y confusos que no dan ninguna sensación de alivio.

Como si se tratase de uno de esos sueños angustiosos donde te despiertas de un salto una y otra vez y nunca es el despertar real, se nos manifiesta un presente lleno de incertidumbre. Mientras los ciudadanos piden explicaciones claras.

Sigue dominando el caos y la desinformación, mientras normalizados realidades que ante queríamos que acabasen fuera como fuese.

¿Podrá el poder de adaptación humano terminar por asimilar y normalizar nuestra nueva realidad?

La carrera de fondo nos tiene agotados, mental y físicamente. El estrés del susurro de la muerte silbando cerca de nuestro oído, no ayuda.

Mientras, aquí estamos, sentados en un banco esperando ver el final de todo esto. Fecha señalada que ansiamos con cierta desesperación. Porque los ciudadanos arañamos situaciones del pasado para traerlas al presente – futuro.

El Covid, ya nos ha transformado, pese a haber hecho todo lo posible, seguimos pausados tratando de no sucumbir antes del título final que marque un “The end”

Ya estamos cerca, la normalización de la enfermedad como algo endémico resuena como un eco de fondo. Nos lo ponen sin que nos demos cuenta para que nos sea tan familiar que adoptemos la decisión como la mejor de las opciones propuestas.

Aun no lo sabemos con certeza, aun no somos capaces de verlo, aun se nos eriza la piel al pensar que el añorado final de todo esto ya puede verse desde las montañas cercanas.

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