Dom, 06/21/2020 - 08:03

Verdades por conocer: "La patria boba"

Un extraño premio Nobel no encubre el revés, Juan Manuel Santos pretendió ser san Francisco de Asis, gran pacificador, para la historia quedó a la altura del abuelito preparando a su nieta para ballet; lo hace bien, con ritmo, con gracia, la televisión nos lo mostró en faena familiar.

Todo para explicar que dos  Enriques,  fueron el fundamento, la estructura de lo ocurrido en La Habana. Enrique Santos Calderón autorizado por su hermano presidente, durante seis meses, engañó al país declarando que no había contacto con las Farc, cuando estaba, a nombre del gobierno, ofreciéndoles impunidad total, no extradición, curules en el congreso,  etc. etc...Enrique Santos, fue maravillosamente bien seleccionado para llevar las Farc, a La Habana, Enrique fue hombre clave, de inteligencia y habilidad sobresalientes, comunista convencido y confeso, con excelentes relaciones con el alto mando fariano, hombre de su absoluta confianza “el preciso”. En su atractivo libro “Así empezó todo” detalla su ingeniosa labor para lograr las reuniones en Cuba.

El otro Enrique, impuesto por las Farc, Enrique Santiago, abogado español también astuto, ladino, sagaz, recomendado por Piedad Córdoba  fue hombre definitivo.  Los dos Enriques tuvieron en sus manos el destino de Colombia para llevarla  al comunismo. El Foro de Sao Pablo también ganó.

A La Habana se fue con fin  predeterminado, acomodar la  Constitución a lo previamente acordado.  Enrique Santiago  redactó la nueva Constitución Colombiana, 311 páginas adicionales, pro Farc. se agregaron. A Cuba se fue a ver qué más exigían las Farc, 4 años de tediosas reuniones ocurrieron. Primera gran conclusión, el comunismo con dos cabezas de puente, más   la bendición de Juan Manuel, sin disparar un tiro, se posesionaron   del país. En La Habana celebraron la toma.  Fotos gloriosas  se divulgaron ampliamente por el mundo celebrando LA PAZ.  Apoderarse sin guerra fue un éxito. El nuevo mejor amigo, Hugo Chávez Frías, colaboró, cobró  caro eso sí, cinco bases aéreas que Obama ofreció a Colombia para lucha anti narcotráfico, no se aceptarían, ni una sola se construyó. Chávez ganó siempre,   la luna de mil de Santos con Chávez nos resultó  carísima.

Ahora bien, algo trascendental   falta por conocer.  El general Jorge Enrique Mora Rangel, (tercer Enrique) cucuteño él,  desempeñó todos los altos cargos del ejército ”No con estrellas sino con constelaciones sobre sus hombros”,  nombrado delegado  en La Habana,  renunció cinco veces y  Santos cinco veces se negó a aceptarle. Escribió sus memorias, una prestigiosa firma americana las editó, pero no están en el mercado, ¿alguien entiende por qué el país las ignora?  Por qué secreto confesional? ¿Cómo sería Colombia post-Habana conociendo la historia que escribió el General Mora Rangel? ¿Hasta cuándo esperar la otra cara de moneda en La Habana? Qué opina el doctor de la Calle gran jefe? Renuncias no aceptadas sugieren  enormes inquietudes. La historia debe contarse completa, simplemente como uno de los 50 millones de colombianos, solicito se nos informe al respecto, las memorias del general Mora Rangel forman parte de la historia patria.

General Mora, su actuación no puede ser ignorada, cuéntele al país qué pasó, para que no volvamos a ser la  “Patria Boba” de 1810 a 1816.

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