Jue, 08/01/2019 - 09:20

Programa de falla cardíaca del ICV recibe acreditación de calidad internacional

La Joint Commission International (JCI), el ente más prestigioso en la acreditación médica en el mundo, entregó al Instituto Cardiovascular de Colombia (ICV) la certificación de Centros de Excelencia a sus programas de Falla Cardíaca, Trasplante Cardíaco y Asistencia Ventricular, siendo estos dos últimos los únicos de su tipo con el sello de calidad en Latinoamérica.

En 17 años de existencia del programa Falla Cardíaca se han atendido 3.200 pacientes. La gran mayoría supera las patologías con un tratamiento que incluye medicación, algunos dispositivos como marcapasos especiales y cambios en estilo de vida. Para los que no tienen respuesta positiva, el ICV cuenta con opciones de trasplante, asistencia ventricular de largo término (implante de corazón artificial) o cuidado paliativo.

El objetivo de alcanzar este reconocimiento se lo trazaron los directivos del hospital hace seis años y hoy, tras grandes esfuerzos, se obtuvieron los resultados esperados. “Esto le garantiza al paciente, a las EPS y en general a la población que somos muy especializados en el tratamiento de falla cardíaca, lo que nos permite obtener los mejores resultados”, explica el doctor Víctor Raúl Castillo Mantilla, presidente de la Fundación Cardiovascular de Colombia (FCV).

El trabajo articulado que hay en el proceso de atención, fue uno de los puntos más fuertes que tuvo el ICV para lograr la acreditación. Y es que cuando un paciente llega al Programa de Falla Cardíaca se le brinda una valoración integral que incluye psicología, trabajo social, fisioterapia y nutrición. “Hay que tener claro que la insuficiencia cardíaca es casi mortal sin tratamiento y aun con tratamiento médico la posibilidad de complicaciones es muy alta. Así que el manejo de un equipo multidisciplinario, el monitoreo ambulatorio y el acompañamiento de enfermeras y auxiliares nos permite disminuir las complicaciones”, afirma el doctor el doctor Luis Eduardo Echeverría, director del Programa de Falla y Trasplante Cardíaco de la FCV.

Desde 2002, cuando se inició el programa, se han atendido 3.200 pacientes. Una gran mayoría se trata con medicación, algunos dispositivos como marcapasos especiales y cambios en estilo de vida. “Solo un 5 % de los pacientes son refractarios al tratamiento y cuando lo son, aquí en el ICV tenemos tres alternativas: trasplante, asistencia ventricular de largo término (implante de corazón artificial) o cuidado paliativo. Nuestro objetivo principal es evitar que la enfermedad siga avanzando”, manifiesta el director del Programa de Falla y Trasplante Cardíaco de la FCV.

El ICV realizó el primer trasplante de corazón en el 2004, año en el que nació el Programa de Trasplante Cardíaco. Hoy, 15 años después, 184 pacientes (136 adultos y 48 pediátricos) han pasado por este procedimiento. Los resultados del programa han sido excelentes: el porcentaje de sobrevida al año del trasplante es del 87 %, superior al promedio mundial (85 %, según Registro Internacional de Trasplante de Corazón y Pulmón).

Existen casos en los que por diversos motivos los pacientes no son aptos para un trasplante y es ahí donde interviene el Programa de Asistencia Ventricular, a través del cual se implanta un corazón artificial externo (una bomba mecánica que se conecta al corazón para ayudarlo a bombear la sangre).

En 2014, el ICV realizó el primer procedimiento de este tipo en Suramérica y marcó un hito en la historia médica. Tras cinco años de trabajo, 22 pacientes han sido beneficiados con esta tecnología de punta. El porcentaje de sobrevida tras 12 meses de la intervención es del 88 %, es decir, por encima del promedio mundial que se ubica en 80 %.

“Nosotros certificamos los tres componentes que garantizan que un paciente que llega a la FCV con insuficiencia cardíaca recibirá el mejor tratamiento posible, cualquiera que sea su necesidad. Puntualmente en el programa de Corazón Artificial solo dos hospitales en el mundo, fuera de EE. UU., han sido acreditados, y ninguno de ellos está en Latinoamérica. Uno se encuentra en Europa y otro en Oriente Medio”, dice el doctor Leonardo Salazar, director del Programa de Ecmo y Corazón Artificial de la FCV.

Para otorgar el certificado, la JCI comparó todos los resultados y procesos del ICV con los de las mejores instituciones médicas. “Se midieron indicadores de calidad en todo el proceso y se detalló cómo es la atención y el seguimiento que se le hace a cada uno de los pacientes, que debe resultar de un plan bien estructurado, que permite el mejoramiento continuo”, sostiene el doctor Salazar.

En el mundo existen nueve centros de falla cardíaca acreditados con el sello de excelencia de la JCI (3 de ellos en Brasil) y dos de trasplante cardíaco, incluyendo el de la FCV.

“La exigencia cada vez es mayor y eso nos lleva siempre a trabajar más fuerte. Hace 40 años cuando empezamos con la idea de lo que hoy es la FCV, lo que buscábamos era solucionar el problema de las cardiopatías congénitas y hoy hemos ido mucho más allá. Siempre van surgiendo nuevos retos y estamos listos para enfrentarlos”, concluye el doctor Víctor Raúl Castillo, presidente de la FCV.

Sobre la JCI

La Joint Commission International (JCI) es el ente acreditador internacional de hospitales y organizaciones de salud más prestigioso del mundo por contar con los parámetros más exigentes para la medición de la calidad en la atención médica. 

Añadir nuevo comentario