Mar, 09/15/2020 - 07:01

Vacunación ha disminuido 25% en parte del mundo, incluyendo Latinoamérica

Aunque la prevención y el control de las Enfermedades prevenibles por vacunación han sido una prioridad para los sistemas de salud en Latinoamérica, la pandemia representa un verdadero desafío para mantener un sistema de salud en funcionamiento.

El 2020 ha traído consigo un mundo que aúna esfuerzos para acabar con el COVID-19, enfermedad que se ha consolidado como la emergencia de salud más grave a la que la región ha sido sometida en los últimos 100 años, planteando un escenario epidemiológico sin precedentes a nivel global, incluyendo Latinoamérica. 

Investigación, toma y procesamiento de muestras, entrega de resultados y conglomeración en las unidades de cuidados intensivos, han sido algunas de las consecuencias desatadas por este virus que a la fecha ha dejado en el mundo más de 26 millones de casos, de los cuales más de 7.4 millones son registrados en territorio latino.

Todo este trabajo encaminado al correcto manejo de la pandemia llevó a los países a tomar medidas de aislamiento que terminaron afectando la economía, incrementando la inequidad social, el acceso a agua potable, aumentando las tasas de desempleo y dificultando el acceso a la salud, sobre todo, en materia de vacunación.  

Enfermedades prevenibles por vacunación (EPVs) no pueden descuidarse       

Aunque la prevención y el control de las EPVs ha sido una prioridad para los sistemas de salud en Latinoamérica, con programas nacionales de inmunización (PNIs) catalogados dentro de los más exitosos del mundo, la pandemia representa un verdadero desafío para mantener un sistema de salud en funcionamiento.  

De acuerdo con la Sociedad Latinoamericana de Infectología Pediátrica (SLIPE), actualmente se evidencia una caída de al menos 25% en coberturas de vacunación en casi todas las regiones del mundo incluyendo Latinoamérica.  

“La disrupción en la prestación de los servicios de vacunación es una señal de alerta para los países de la región, porque se podrían generar nuevos brotes de EPVs, incrementando aún más las altas tasas de morbilidad, mortalidad y requerimiento de atención médica que los servicios de salud latinoamericanos están experimentando. Además, en los últimos años, países como Brasil, Argentina, Chile y Colombia han experimentado algunos brotes.” Indicó el Dr. Pío López, presidente de la Junta Directiva de SLIPE.  

Panorama de los servicios de inmunización en tiempos de COVID-19    

Los amplios periodos de distanciamiento y aislamiento social a los cuales se han enfrentado en los últimos meses los habitantes de Latinoamérica han disminuido la posibilidad de contagios. Sin embargo, las necesidades básicas de alimentación deben seguir supliéndose, lo cual implica que alguien en casa deba salir a abastecerse y exponerse a enfermedades como el COVID o la influenza, que pueden ser igual de peligrosas.  

Frente a esto, el Dr. Carlos Torres, pediatra infectólogo y profesor de la Universidad de El Bosque, indica que es imperativo mantener la continuidad de los servicios de inmunización siempre que se puedan conducir bajo condiciones seguras, garantizar cualquier oportunidad de vacunación extendiendo días y horarios para aplicarla y utilizar vacunas que aseguren la máxima protección.  

“Cada país debe hacer su evaluación de riesgo individual basado en la dinámica local de transmisión, las características del sistema de salud e inmunización y epidemiología actual de las EPVs. Así mismo, es necesario comprometer a la comunidad con la inmunización visibilizando el poder de las vacunas no solo para protegerse de enfermedades sino para aportar a los sistemas de salud, que actualmente están comprometidos con el COVID”, agregó el experto. 

No bajar la guardia        

Desde junio, la Sociedad Latinoamericana de Infectología Pediátrica (SLIPE) y la Asociación Latinoamericana de Pediatría (ALAPE) publicaron el ‘Documento Latinoamericano sobre Vacunación y Servicios de Inmunización durante la Pandemia COVID-19’, una guía clara que le permite a los países saber cómo mantener el control del COVID-19, sin dejar de priorizar el control de las enfermedades prevenibles por vacunación (EPVs). 

En éste, las entidades invitan a los países de América Latina a no bajar la guardia con la inmunización de las poblaciones en riesgo y seguir los ocho principios guía recomendados por la OMS y la Organización Panamericana de la Salud (OPS), entre los cuales se encuentran la priorización de los servicios de vacunación a toda costa, la inmunización del personal de salud, el monitoreo de la pandemia tanto como de potenciales brotes de EPVs, o la suspensión de campañas masivas de vacunación. 

Finalmente, SLIPE y ALAPE continúan su trabajo por garantizar una información fidedigna, que permita al personal médico y la población en general conocer de primera mano la importancia de cuidar su salud, prestando especial atención a EPVs tales como el sarampión, la rubéola, el tétanos neonatal, la polio, la influenza, el neumococo, el meningococo, la fiebre amarilla y la difteria, cuyos índices de morbimortalidad y potencialidad para originar nuevos brotes son altos.  

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