Jue, 04/11/2019 - 09:15

Vivir en el presente: generar una mentalidad de alto desempeño

Vivimos en una sociedad en la que las personas dedican sus vidas a pensar en mil tareas al tiempo. Pueden estar concentrados en el trabajo, mientras que revisan sus redes sociales en el celular, responden varios mensajes que les llegan y sueñan con unas vacaciones a las que probablemente no podrán sacar tiempo para hacer realidad. Viven continuamente pensando en un futuro sin estar en el presente y disfrutar del momento por el que están pasando.

Por esta razón, ahora más que nunca se ve la necesidad de entrenar la mente para estar presentes y ser conscientes física y emocionalmente de lo que estamos haciendo. A este proceso se le llama mindfulness.

El mindfulness es una psicología de vida en la cual desarrollamos la capacidad de estar completamente conscientes de nuestro presente y todo lo que vivimos en él -tanto física como emocionalmente- sin estar atados a un pasado o pensando en el futuro. Jon Kabat Zinn, reconocido médico creador de la técnica “Reducción del Estrés Basada en la Atención Plena”, afirma que se cultiva refinando la capacidad de prestar atención intencionalmente al momento presente, y sostener esa atención a lo largo del tiempo de la mejor manera posible.

Esta capacidad de mantener un control sobre la mente y poder sacarle el mayor provecho a cada situación que se vive en el día a día, se convierte entonces de gran utilidad en todos los aspectos de la vida de una persona, incluyendo el profesional. Carolina Angarita, durante el primer Talks by We de WeWork, el pasado 21 de marzo de 2019, comentaba al respecto “parte de ser consciente sobre lo que se piensa se encuentra en saber enfocar cada pensamiento hacia las metas que se tienen propuestas. En lo que uno se enfoca, se expande. Por esta razón debemos saber aprovechar nuestro entorno y nuestro presente ya que tiene una influencia directa en la obtención de los objetivos.”

Basados en lo anterior, a continuación se presentan 6 fundamentos básicos que se deben tener en cuenta en el proceso de conciencia o mindfulness, que debe desarrollar una persona para alcanzar una mentalidad de alto desempeño.

1.       No juzgar

Las personas que quieran comenzar a hacer parte de esta psicología deben hacer un análisis interno sobre la manera en la que se están direccionando los pensamientos diarios hacia las situaciones que los rodean. Analizar qué clase de pensamientos son los que están rondando su mente comúnmente, si emiten juicios de valor sobre ellos mismos o incluso, si emiten juicios sobre los demás. En el momento en que se logra una liberación completa de este tipo de pensamientos, se comienza a transformar la conciencia y se deja atrás el pasado y las situaciones a través de las cuales sienten que deben juzgar a algo o alguien, para comenzar a vivir en el presente, teniendo control sobre .

2.       Paciencia

Este fundamento se refiere a la capacidad de vivir en el presente y controlar aquellos pensamientos ansiosos que no les permiten a las personas disfrutar del ahora por estar constantemente pensando en el futuro. Cuando los seres humanos se dedican a vivir el momento evitan todos los problemas que trae el estar analizando el pasado o intentando controlar lo que viene en el futuro. Poder tener la capacidad de la paciencia permite detener el reloj y realmente llenar de tiempo valioso la vida y las situaciones actuales.

3.       Mente de principiante

Aquí se hace referencia a la necesidad de absorber cada experiencia y nuevo conocimiento siempre como si fuera la primera vez. Cuando las personas se comienzan a sentir expertos en algo y piensan que probablemente saben todo lo que hay que saber sobre algún tema, suelen dejar de lado la curiosidad por nuevas enseñanzas y pierden la oportunidad de vivir al máximo cada situación. Este fundamento invita a mantener esa curiosidad presente y mentalizarse en que en todo momento puede haber algo interesante que aporte al crecimiento personal y profesional.

Frente a esto Roberto Cuellar, experto en mindfulness, menciona “uno tiene dos alternativas para vivir la vida. Una es pensar la vida y ver desde un punto externo sus representaciones, y la otra es experimentar la vida sin tanto pensar, pero más concentrados en estar presentes en cada momento y experiencia”. 

4.       Confianza

Se debe tener completa confianza en lo que se es y en lo que se hace. Cuando las personas son conscientes de su mente y sus comportamientos, pueden tener confianza sobre cada emoción o razonamiento. Esto a la vez permite estar bajo control de la existencia y el propósito de vida que tiene cada quien en el mundo. No existen los atajos, este es un ejercicio de constancia y autodescubrimiento diario que influirá directamente en la manera cómo se entiende el mundo.

5.       Aceptación

Otro fundamento principal del mindfulness es la aceptación. Se refiere a saber aceptar las situaciones y experiencias tal y como se van presentando en la vida. En este punto, el control de la mente juega un papel fundamental  ya que se presenta una clara necesidad por enfocar cada pensamiento en el ahora y dejar de vivir en el pasado pensando en lo que ya no fue o en el futuro con angustia por lo que aún no ha sido.

6.       Dejar ir, ceder

El último fundamento se refiere netamente a dejar ir cada pensamiento negativo o barrera mental que se tenga, abriéndose a lo que el presente esté mostrando y esté brindando como experiencia de vida. Al día se tienen entre 60 mil  y 80 mil pensamientos, de los cuales, la gran mayoría son clasificados como inútiles. El mindfulness permitirá que las personas sean conscientes de estos pensamientos y logren desechar o dejar ir aquellos que realmente no les aporten para enfocarse solamente en los que les sirven y de esta forma, empezar a ver el mundo de una desde una perspectiva nueva.

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